El dolor que da orgullo.
Para la gilada: 30.000 fortineros alentando al equipo.
Vélez dependía de una hazaña tras perder por 3-0 en el encuentro de ida disputado la semana pasada en México, a los tres minutos de juego, el camino hacia lo aparentemente imposible se hizo más corto con el tanto que marcó de cabeza el uruguayo Santiago Silva, ante una sorprendida defensa mexicana.
La premisa local se había cumplido. Abrir el marcador de entrada era el objetivo del equipo argentino, que mantuvo sin titubear su plan de ataque, sostenido, insistente y generador de un peligro constante, frenado siempre por el arquero Liborio Sánchez.
El arquero del conjunto de Guadalajara se convirtió en un jugador clave de la primera parte, frente a un rival convertido en una ‘tromba’, tan peligroso ofensivamente como desordenado en el intento de encarrilar sus necesidades.
Al Fortín, de todas maneras, le faltó volumen de juego, sobre todo por el mal uso del balón que hicieron Leandro Somoza y Víctor Zapata, pero se las ingenió para arrimarse al gol mediante remates desde la media distancia y centros de Maximiliano Moralez y Gastón Díaz para Silva.
El creativo Maxi Moralez asumió su responsabilidad como organizador de los ataques, pero el uruguayo Hernán Rodrigo López por entonces estuvo intermitente a la hora de capturar rebotes y acompañar a Silva en la pelea dentro del área.
A Vélez no le alcanzó el entusiasmo, con la garra, y en algunas ocasiones su vértigo en ataque le puso en aprietos al quedar desprotegido en defensa.
En un final épico, el experimentado Rolando Zárate marcó para el Vélez a los 89 minutos y el 2-0 renovaba las esperanzas locales pero todo quedó en un intento.
Gracias a los 30.000 hinchas que alentaron incansablemente.
Categorías: Centenario, Destacado, El Tablón, Fortineros por el mundo, General, Institución, Jugadores, Libertadores 2010, Opinión |
Amistosos con Liverpool de Montevideo.Para que hable la gilada...
Este Leandro se da todos los lujos.....

























