¿Para que está Vélez?

¿Puede este equipo pelear el campeonato de igual a igual con rivales como River, Boca o San Lorenzo? Hasta el momento lo está haciendo, y sin tener el funcionamiento adecuado que todos los hinchas queremos ver. Hubo muchos traspiés, y resultados inesperados que lograron que la gente se enfade con el plantel, aludiendo a las fiestas nocturnas de algunos de ellos.
¿Pero tanto importa que un jugador u otro vaya a bailar de noche a algún boliche? Sí, afecta cuando salen al campo de juego y las cosas no salen de la manera que se espera, en caso contrario, las salidas quedarían en segundo plano relegando cualquier tipo de crítica.
En el arranque del campeonato, todos nos ilusionamos con el nuevo fútbol de Hugo Tocalli que, pese a no lucir, conseguía los tres puntos como lo hizo frente a Colón, Olimpo y Banfield. En esos encuentros, se vio muy enchufado a Gustavo Balvorin y con un gran oportunismo goleador a Santiago Silva, entre ambos habían anotado siete goles, cuatro Ring Ring y tres el uruguayo.
Luego, vino una parada muy difícil en Jujuy, y el punto no pareció un mal resultado, lo que si era un problema y no se podía solucionar eran las actitudes disciplinarias: cinco partidos, tres expulsiones y nueve amarillas. Estas complicaciones molestaban, y demasiado, a Tocalli quien después de observar la segunda tarjeta roja a Pablo Lima en el campeonato, optó por Marcelo Bustamante para el puesto de lateral izquierdo.
En los primeros cinco capítulos del Torneo Clausura se habían cosechado 13 puntos, una sumatoria muy importante en los números, aunque el nivel futbolístico no se podía consolidar. Sin embargo, comenzaron a llegar las malas noticias. Primero fue el fallecimiento de Jorge Guinzburg que conmovió a toda la argentina, y en especial, a la gran familia velezana. Unos días más tarde, se vivió el trágico hecho de Emanuel Álvarez que los medios parecen haber olvidado. Y el tercer ítem se puede destacar dentro del ámbito deportivo ya que el conjunto de Hugo Tocalli entró en un gran declive al obtener solo cinco unidades en seis cotejos.
El presente de esta historia volvió a ser como el principio, y solo un partido nos separa de la cima del campeonato. Las esperanzas permanecen intactas porque los que están arriba disputan la Copa Libertadores, y eso les traerá complicaciones a la hora de establecer dos formaciones, una para cada certamen.
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